Ayer Rafa Puente Jr. debutó como técnico del Atlas, equipo que temporada tras temporada anhela ya un preciado título. Uno de los equipos de mayor tradición y de una afición que ha resistido desde el 51 sin llenar de gloria sus vitrinas con el trofeo de la liga mexicana. En el verano del 99 los sueños de los rojiblancos fueron tirados en tanda de penales ante lo que comenzaba a ser el Toluca más poderoso de la historia liderados por el diablo mayor, Saturnino Cardozo.
El caso del Atlas y de su derrota de ayer no es aislado o único… historias del fútbol hay miles pero clubes que cambian técnicos hay muchas más. De que va mi humilde opinión, donde están los procesos, las planificaciones… la continuidad. La paciencia del fútbol mexicano es muy corta. Tal vez tampoco queramos un Ferguson que dure 27 años en el mismo banquillo pero en este momento del campeonato y de la Liga Mx son pocos los procesos que se han respetado.
Tigres y Tuca, 10 años de matrimonio es sin duda el más largo y el que más ha dejado resultados; Grande, chico, con el bus atras o con Ginac, la historia de la UANL ha sido un proceso que ya tiene historia en el fut nacional… aunque Ricardo Ferreti está cerca de colgar el bigote y los “cagajos”. Por otro lado, el Piojo súper sayayin ha llevado 2 títulos y 1 copa al nido, aunque no de manera continua. El “ame” desde sus entrañas no se permite tener un equipo perdedor pero al menos Miguel Herrera ha embonado bien para la idea de lo que es máxima cada de entretenimiento y Rosas de Guadalupe de México… aunque ya empieza a tambalear este puesto. Casos como Mohamed, Vucetich, Ambriz, “Chepo”, Vázquez entre otros rondan temporada a temporada entre los equipos restantes con la suerte de seguir un año o unos partidos más dirigiendo. Cómo esperar que alguien llegue a salvar las papas del fuego con un torneo ya empezado y con equipo encaminados.
De los técnicos extranjeros, que solo en su casa los conocen, no dire mucho ya que son contados -en serio- los que logran mantenerse en el país. De Michel y mis Pumas solo dire que con la salida del último estandarte del club, Darío Verón, no ha habido quien lleve la identidad -o los que era- universitaria dentro y fuera de la cancha; y de Cruz Azul… no sé qué llegue primero, la salida de Billy o el ansioso titulo.
